Anexo A: la línea conectora entre emprendimientos

El color de sus paredes parece obra limpia pero no lo es. Es friso. Friso para piso. “Todo el mundo decía que frisado de cemento es para piso ¿Para qué lo vas a utilizar en una pared?”, comenta Alfredo Rajoy, uno de los fundadores de Anexo A. La nueva incubadora de emprendimiento en Caracas.

Ladrillos muestran el redescubrimiento de la obra. Pega, oxido negro y cemento se mezclaron para crear pizarras… Todo dentro de este lugar es producto de la optimización de recursos. De la reutilización. Del utilizar los elementos que se tienen disponibles hasta obtener resultados acordes con lo que se quiere. La economía colaborativa más que una ideología, es un modelo que practican, que ha calado hasta la estructura de Anexo A.

La idea nace en el 2017. Good Heart, la agencia de publicidad, quería construir un frente de networking en Venezuela que permitiese generar relaciones públicas para que las empresas puedan crecer desde las alianzas y el trabajo en equipo. “Un techo que albergue a varias iniciativas y profesionales que colaboren entre sí para llevar acabo emprendimientos”.

Es domingo por la tarde. Mientras en la habitación de al lado conversan y realizan el balance sobre las actividades del fin de semana, Rajoy sentado en la escalera, explica porqué la economía colaborativa, es el paradigma fundamental de Anexo. “La reutilización es una práctica muy útil, que es rentable, que no te quita calidad y que te permite practicar un modelo de sociedad con cierta conciencia sobre las limitaciones de los recursos finitos”.

El azul cuelga del techo. Entre círculos, rectángulos y semilunas, se suspende el azul en la obra de  Antonio Torres. También hay rojo  y blanco suspendidos. Resaltando sobre el fondo. La sensación de movimiento de la exposición, de aire, refleja la circulación de ideas e iniciativas que convergen en este lugar.

Artes plásticas, lencería, yoga y diseño de interiores. Como la línea que une un punto con el otro, Anexo A busca promover propuestas y proyectos que apunten al desarrollo de la sociedad con modelos económicos que permitan transformar las relaciones diarias de trabajo.

Precisamente, la incubadora busca promover el co-working como un instrumento para propiciar enfoques transdisciplinarios que optimicen los recursos subutilizados. Rajoy comenta que, para ellos, la solución de los problemas si tiene que ver con el desarrollo de la fuerza productiva  y de la tecnología al servicio de las necesidades. Por lo que las ideas deben estar al servicio de soluciones concretas.

“El ideograma chino de crisis es el mismo de oportunidad”, responde Rajoy al preguntarle por Venezuela. Explica que uno de los retos que tenemos como venezolanos es aprender a producir con calidad y de manera competitiva. Y en este sentido, las Startup que puedan nacer dentro de la economía colaborativa, implican una estructura de costos razonables para arrancar. Que pueden volverse rentables y autosustentables en muy poco tiempo.

Como el nexo que se vuelve más que la suma de las partes, los ejes de Anexo A: formación, incubación, aceleración y formación permiten que cualquier persona pueda ver una ventana por la cual entrar. Como un círculo al que puedes ingresar en 360°.

Ya el sol se ha comenzado a ocultar en el Ávila. Es hora de llevar al señor Jesús, el portero, hasta su casa. En esta incubadora ser nexo implica apoyar y colaborar para que todos los miembros de la comunidad crezcan. Desde el portero hasta los proyectos que están incubando.